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Las actividades empresariales no están al margen de los conflictos de distinta naturaleza que se suceden diariamente en el seno de la compañía y en las relaciones comerciales con terceros. A menudo, conceptos como mediación mercantil o mediadores profesionales o las búsquedas de servicios de consultoría como los que ofrecemos en Konsentas, aparecen en escena tras la reiteración de una serie de problemas que enrarecen la actividad principal hasta límites que jamás hubiéramos imaginado.

Sin embargo, la mediación mercantil no es un servicio de último recurso, sino una práctica corporativa que surge a causa de la necesidad de contar con expertos que disponen de los conocimientos empresariales y legales suficientes y una buena dosis de mano izquierda para extinguir los conflictos entre entidades o profesionales sin necesidad de romper una relación comercial siempre que no sea absolutamente necesario.

En Konsentas consideramos que la mediación mercantil que debe ofrecerse a las empresas se basa en tres pilares fundamentales: hacer descender el grado de conflicto, disolverlo a través de un asesoramiento de calidad y hacerlo desaparecer evitando que vuelva a formarse mediante el conocimiento de la legislación vigente y la buena disposición de las partes implicadas.

Tradicionalmente, un mediador profesional podía parecer una figura difícil de definir, muy enlazada a la ventaja competitiva que ofrecía a las empresas una solución rápida y eficaz junto a un asesoramiento personalizado que, de algún modo, podríamos decir que “frenaba” cualquier otro proceso similar.

Sin embargo, la mediación mercantil empieza a entenderse también como un ahorro de los costes y los recursos productivos que la misma actividad suele exigir, ya sea favoreciendo la no interrupción de la actividad comercial o la posibilidad de frenar el “enrarecimiento” de las relaciones comerciales, del clima entre empleados o del mismo con los clientes. Con el aliciente agregado de poder considerar los servicios que ofrecen asesores de empresa especializados como Konsentas como instituciones de arbitraje o mediación que siempre nos ofrecerán la herramienta más útil de la que se dispone y nos señalarán el camino más eficiente posible.

De este modo, los procesos de mediación mercantil no solo funcionan en una fase de actuación, como podría creerse, sino que son aplicables de forma preventiva en el ámbito interno de las empresas mediante protocolos de actuación, así como en la mediación con proveedores, la gestión con acreedores y las mejora de estrategias que aseguren la solvencia de la empresa.

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